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Diccionario infernal: ¿son estas las mejores ilustraciones de demonios de todos los tiempos?

Arte

Por: pijamasurf - 07/14/2017

El 'Dictionnaire Infernal' de Collin de Plancy es una joya de la demonología

El sitio Atlas Obscura, experto en rarezas, sugiere que estas ilustraciones son las mejores en lo que respecta a demonios de todos los tiempos.

En 1818 el ocultista francés Collin de Plancy intentó catalogar lo innumerable: todos los demonios que asedian al hombre y que habitan en los misteriosos confines de este mundo, de Lucifer y Mammón a figuras mucho menos conocidas. Su bestiario ocultista es una de las obras más evocadoras de la literatura demoníaca, como bien señala Atlas Obscura. De Plancy escribió que el libro era "una biblioteca universal de seres, personajes, libros, hechos y causas relacionadas a las manifestaciones y a la magia de traficar con el infierno; adivinaciones, ciencias ocultas, grimorios, maravillas, errores, prejuicios, tradiciones, historias populares y varia superstición".

La edición de 1863 de este libro incluyó ilustraciones, y más de 60 de demonios específicos. Fueron diseñadas por el pintor Louis Le Breton y grabadas por M. Jerrault.

 

Puedes descargar este precioso libro, que ya es del dominio (o del demonio) público, aquí.

 

 

 

 

 

 

Una buena explicación de por qué la música nos afecta tan profundamente

Arte

Por: pijamasurf - 07/14/2017

La música es emoción pura que forma importantes vínculos entre las personas

La música es, como han notado grandes pensadores de todas las épocas, la cumbre de la comunicación emotiva humana, incluso aquello que da significado a nuestras vidas. Pero, ¿por qué nos cala tan hondo la música?

Adam Ockelford responde a esto en su libro Comparing Notes: How We Make Sense of Music. Ockelford sugiere que la música tiene la cualidad de comunicar significado, "ya que todos sus sonidos constituyentes --notas-- producen pequeñas respuestas emocionales, y éstas están unidas en una narrativa coherente a través de  la imitación". Esto distingue, por ejemplo, a la música de una sonata a una cascada; aunque en ocasiones la cascada pueda presentarnos una experiencia llena de significado, esto depende de un estado mental previamente condicionado para atribuir a la cascada y a ese momento significado.

A diferencia de las palabras, las secuencias de notas están libres para comunicar emoción pura, irrestricta de la necesidad de entendimiento semántico. Por lo tanto, la música requiere menos poder de procesamiento que el lenguaje y la música en su forma más simple --las interacciones vocales entre un bebé y su madre-- precede al desarrollo del lenguaje humano. Tanto la música como el lenguaje son percibidos de manera natural por el cerebro joven.

Esto es sumamente interesante, ya que sugiere que en realidad cualquier persona es capaz de sentir la emoción que comunica cierta música, aunque quizás luego le cueste explicarlo en palabras. La música va más allá de las palabras y directamente conecta emociones. 

Se cree que la música tiene la función de fortalecer el vínculo entre padres e hijos y un sentido de pertenencia a grupos sociales más amplios. Incluso, según Ockelford, se estudia el papel de la música en el desarrollo de la empatía, ya que imitar sonidos de alguna manera nos hace como las personas que hacen esos sonidos --y los sonidos son, a su vez, emociones puras que crean vínculos.