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Misteriosamente, la ketamina sólo es antidepresiva cuando la administra un hombre (en el caso de ratones)

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 11/23/2017

La ketamina es una sustancia que tiene un alto potencial para tratar la depresión, pero en experimentos con ratas no fue efectiva cuando las mujeres son las que la administran

Un experimento con extraños resultados sugiere que, al menos en ratas, la ketamina sólo tienen efectos antidepresivos si es administrada por hombres. Los científicos estudian el hecho, aún misterioso, de por qué la ketamina, una sustancia primero utilizada como anestesia y luego como una droga recreacional, es tan efectiva para el tratamiento de la depresión, superando fármacos de última generación en personas severamente deprimidas.   

La forma en la que los experimentadores miden la capacidad antidepresiva de una sustancia en ratones es a través de una prueba bastante ingeniosa. Se les inyecta la sustancia y se les hace luego una prueba de nado forzado. Los ratones nadan en un tanque y los experimentadores miden hasta qué punto se dan por vencidos y esperan ser rescatados. Los antidepresivos, se ha encontrado antes, hacen que las ratas sanas naden más tiempo que aquellas que no han recibido sustancias.

En el caso mencionado, la investigadora Polymnia Georgiou de la Universidad de Maryland notó que, extrañamente, cuando inyectaba a los ratones ketamina no estaba teniendo los resultados que habían sido observados en otros laboratorios. Curiosamente, cuando investigadores de sexo masculino administraban la sustancia, las ratas sí disfrutaban de los efectos positivos de la ketamina y nadaban más. Los investigadores sospechan que tiene que ver con el olor, ya que cuando se colocaba una camiseta usada por un hombre a un lado de la ketamina, la sustancia tenía los efectos antidepresivos. Cuando no había rasgo alguno de olor, no había efectos. En el caso de otros antidepresivos, el olor no parece hacer una diferencia. Así que los investigadores plantean la posibilidad de que se trate de alguna interacción entre el olor masculino, la ketamina y el cerebro del ratón.

Estudios previos encontraron que los ratones se estresan más cuando son manejados por investigadores de sexo masculino. Otros científicos dudan de que este experimento tenga relevancia, es decir, que tenga importancia el sexo de la persona que suministra la ketamina. La ketamina está siendo probada de manera preliminar para tratar la depresión en los seres humanos. ¿Importará el sexo de la persona que la administra?

 

Con información de Scientific American

8 prácticas para revelar el verdadero poder de nuestros pequeños actos y mejorar nuestra forma de sentir y experimentar el mundo

William Burroughs es uno de los más interesantes escritores de la generación beat. Sus libros (como El almuerzo desnudo) irrumpieron escandalosamente en la tierra de lo literario con su cut-up method o "método de corte", fincando un precedente al mashup y los remixes de los medios electrónicos que habrían de aparecer décadas después. Burroughs contaba con amigos de la talla de Jack Kerouac y Allen Ginsberg y en 1980 se convirtió en algo así como un icono de la cultura estadounidense; entre sus amigos famosos se contaban también Patti Smith y Andy Warhol.

En el mundo de la psicodelia, Burroughs fue uno de los primeros autores estadounidenses en escribir sobre la ayahuasca. The Yage Letters, publicada en 1963, habla sobre esto mediante cartas a la generación beat. Sin embargo, su interés por los psicodélicos no se detuvo allí (su curiosidad por la ayahuasca se debía a los rumores alrededor de esta planta, la cual tenía fama de dar habilidades telepáticas); Burroughs pretendía hallar todas aquellas posibilidades y maneras de lo oculto y lo esotérico. Escribir para Burroughs era un acto mágico, un tipo de autodeterminación.

El orden correcto de las palabras podría reescribir el mundo pero, si no eras cuidadoso, reescribirías tu vida de un modo contrario al que deseabas. En una serie de lecturas, Burroughs habla de las posibilidades del escritor como un mago hermeneuta (Hermes, después de todo, era el dios mensajero, el dios de la comunicación y de la intersección de los caminos). ¿Qué mejor camino para abrir nuestro ser hacia una realidad simbólica fusionada, un mundo sincrónico y con sentido de la vida, que tomar unas cuantas pistas de un escritor? Especialmente de un escritor como William Burroughs, cuyo sinsentido y enfoque experimental le habla al moderno, mágico psiconauta.

El tema que manejo está dirigido a… jóvenes y viejos, hombres y bestias, y a cualquiera con una obsesión. El tema es la tecnología de la querencia.

 

La magia es, sin duda, una especie de simpatía con el cosmos. El significado en ti está envuelto de algún modo en el significado afuera de ti. A todo acto ritual le corresponde un acto futuro realizable. Un rito mágico exitoso justo antes de esa “primordial” cacería ayuda a garantizar su éxito, ya que las dos están vendadas en una sola mágica reunión. En el ancho paisaje de este mundo, el gran cosmos es como una cuerda ligada a una profunda resonancia.

En esta lectura, Burroughs es discutido ahora en un libro digamos oscuro, a saber: En las fronteras del ciencia: Extrañas máquinas que puedes construir, de Harry G. Stine. En el capítulo 9 de este libro, Harry nos explica sobre un extraño dispositivo llamado “La máquina de los deseos”. Este libro futurista y a la vez retro, de 1980, vino a inspirar la novela Las tierras del oeste escrita por Burroughs en 1988.

 

Burroughs nos ofrece ocho importantes tips para ver el mundo como un lugar burbujeante de sentido y sincronía, además de las herramientas para ayudarnos a navegar en él.

 

1. Desear sin deseo

Esto parece contraintuitivo. Pero, ¿no desearías “perder” tu querencia sin deseos vehementes, sólo para verla pasar? “Si estás a punto de hacer un deseo”, comenta Burroughs, parafraseando a Eliphas Lévi: “deberás estar listo para ‘desear o andar sin deseos".

El chiste de todo esto es superar los arroyos más profundos del deseo humano y dirigirte hacia aguas más profundas de la certeza.

Esto nos lleva al segundo punto:

 

2. “Siempre visualiza tu deseo como algo ya consumado. Todo deseo debe ser incondicional”

Aquí es donde lo mágico y el deseo ganan potencia.

 

Si vas a decir: “Lo quiero, pero…” olvídalo, será la muerte justo en la plataforma de lanzamiento.

 

Sin embargo, esto te deja algo importante a consideración: ¿Qué tipo de responsabilidad te crearía este deseo realizado? ¿Qué escogerías? Ten esto en mente cuando lo estés visualizando, ya real y concretizado.

 

3. Todo es significativo para ti porque es válido para ti

“Todo aquello que ves tiene un significado especial, porque lo ves. Esto parece obvio, pero en la práctica es como un shock para muchas personas”.

Burrougs desbarata el “dogma científico” del materialismo, el cual propone que la conciencia humana y la realidad externa no tienen conexión alguna --negando aquella simpatética y mágico-mística manera de ver el mundo. Este tipo de perspectiva reduccionista es, dice, “indefendible, para todo aquel con mente abierta”. Carl Jung acuñó el término de sincronicidad y lo elaboró junto al físico Wolfgang Pauli; esta sincronicidad la entendieron ellos como “la realidad de la psique”.

Nuestro mundo interno no es un vapor epifenómeno; nuestro paisaje interior no es vapor. Burroughs era un duro crítico del materialismo, el cual negaba su propia vida de experimentación consciente y subjetiva.

 

4. Fíjate qué piensas y sientes cuando te encuentras en un punto de intersección

Esto es lo que podríamos describir como sincronicidad: un significativo punto de intersección entre tu vida interior y el mundo exterior.

“Haz de la nada un hábito” dice Burroughs, y agrega: “aquello que piensas y sientes cuando te encuentras en un punto de intersección es lo que capta tu atención”. Piensas en un amigo y, repentinamente, éste te contacta, o, quizá, alguien llama a un extraño con el mismo nombre en la avenida; una palabra rotulada en un camión de carga te maravilla o espanta por su significado. Las posibilidades tienen un sinfín de combinaciones y usualmente nunca son lo que esperas, pero te crean el hábito de notar tus procesos internos. ¿Qué estabas pensando en ese momento? ¿Qué ideas se te cruzan por la mente? Es probable que veas muchas veces al mismo extraño de camino al trabajo, no importa la ruta que tomes: “él no te está siguiendo, sólo asiste a la misma rutina”.

 

5. Alterando tu punto de observación, modificas tu entorno. (El engaño al ver, parte I)

Este es “un acto de magia realizado por todo artista”, sí, pero es verdad para cada persona. Cambia tu realidad cambiando de sitio para ver. Toma un camino distinto para trabajar. Haz algo ligeramente diferente.

Desquicia la ruta de tu rutina. Remueve la materia prima de la intención, de la realidad y hazle camino a la potencia del tropiezo --“casual”-- en toda intersección vital.

 

6. No puedes enseñarle nada a nadie que no desconozca en cierto nivel. (El engaño al ver, parte II)

Algo tan sencillo que lo escuchamos decenas de veces: no puedes ver algo que nunca has visto. Pero, como en la anterior sugerencia de romper la monotonía de tu rutina diaria (en la búsqueda de visión y significación) debes, como Rilke dice, “cambiar tu vida”.

No permitas que tu ser se estanque en el camino (duplicado si es que eres un bicho de hábitos --me declaro culpable--). Como dice Burroughs: “No ver es un procedimiento por escalas. Cuanto menos veas hoy, menos verás mañana”.

Recuerda: incluso las novedades más insignificantes y los senderos son algunas veces lo único que cuenta. Un nuevo letrero en la calle abre la puerta para mensajes llenos de sentido, particulares, familiares y diminutos, como un minino que se te cruza en el camino.

Debes vivir tu vida como si fuera tu propio proyecto creativo, tu autoexperimentación. Porque lo es.

 

7. Eclipsa al destino: escribe para mantenerte feliz

Esta es otra idea contraintuitiva de principio. Burroughs nos dice que él se ha preguntado si escribiría estando en una isla desierta. “¿Y por qué no?”, responde, y continúa: “Me encargaría de escribir con gran detalle sobre un barco y como éste me recoge de la isla… Los escritores escriben también para mantenerse felices”. La idea es pensar sobre aquello que te pone nervioso y ansioso y escribir sobre ello (todas las pequeñas y realistas veredas podrían suceder) minuciosamente. No sólo estás superando una ansiedad innecesaria que cargas como bulto sino, como un doctor que te cura la gripe a cucharadas, estás inoculando tu ser con la muerte del virus de la debilidad. Cualquier cosa mala que te preocupe, por tu felicidad, pierde su potencia.

Las palabras, la imaginación y el sentido son mágicos, como mágica puede ser la medicina.

 

8. ¿Algunas veces? Tómate un día libre (como te corresponda)

En un día de la patada, donde ves venir un enjambre de caminos bloqueados, a veces es mejor equivocarse del lado de la precaución. Tómate el día. “Economiza y se precavid@”. Esos días, como cuando Mercurio entra a su fase retrógrada, es más útil un momento de equilibrio y reflexión. Mercurio (Hermes) tiene la cualidad de ser un embaucador. En su fase retrógrada se mueve hacia la ofuscación (hacia el inframundo), y esto incluso podría ser útil. Así como el punto número 5, también puede brindarnos un nuevo punto de vista.

 

Todos estos tips, como podrás darte cuenta, fueron diseñados por la mente del escritor, pero cualquiera de nosotros puede adoptar el punto de vista de él: unos anteojos hermenéuticos. Cualquiera de nosotros puede reconocer el paisaje simbólico y significativo que como seres humanos vivimos: con mundos fértiles e interiores. Mundos que, en ocasiones, se derraman en la materia casual de nuestros días. Podemos vivir nuestras vidas de modo mágico si tenemos las herramientas correctas. Podemos exprimir más de nosotros mismos, de nuestra autoría, si enfocamos bien, si reconocemos los enfoques (experimentación, exploración, curiosidad creativa) para ayudarnos a abrir la caja de tesoros que nuestra vida interior puede cosechar.

Gracias a William Burroughs por señalar que esa literatura mágica es la última “máquina de los deseos”.